TESLAbikář, o cómo elegir la bombilla LED adecuada
Hay que reconocer que, hoy en día, damos por sentado la luz. Así, no tenemos que andar a ciegas por casa o por la calle en la oscuridad y disfrutamos de la posibilidad de ver y ser vistos, prácticamente sin límites. Gracias a la luz, podemos alargar nuestro día a nuestro antojo, según las necesidades individuales de cada uno de nosotros.
Si dejamos de lado el hecho de que la luz es importante para la propia visión y la percepción de los objetos, o para crear ambiente en nuestro hogar, también resulta muy importante para el organismo humano: el biorritmo. Con una iluminación tenue nos invade el cansancio, mientras que con una iluminación intensa nos cuesta conciliar el sueño. Cada espacio tiene sus particularidades y cumple una función diferente.
Así que sí, una bombilla también es importante para nuestra salud. Y eso ya es motivo suficiente para que empecemos a prestar más atención a la elección de la bombilla adecuada. ¿En qué nos basamos para elegir una bombilla nueva? ¿Te has fijado en todos esos números que aparecen en el envase? Veamos, pues, qué significan todos esos números y por qué son importantes.
Precisamente para facilitar la comprensión de estos datos, hemos elaborado para vosotros una guía titulada Ciclista de TESLA O cómo elegir la bombilla LED adecuada. Analizaremos en detalle los distintos parámetros de las fuentes de luz en artículos independientes. Pero, de momento, te ofrecemos una breve guía para que puedas salir a comprar una nueva bombilla LED de inmediato.
1. ¿Para qué tipo de luminaria LED necesitamos la bombilla? ¿Qué tipo de casquillo tiene?
En cada lámpara o en las instrucciones de uso se indica para qué tipo de casquillo o rosca está diseñada. Así que basta con echar un vistazo y anotar la información correspondiente. Entre otras cosas, aquí también encontraremos la potencia nominal (W) y la tensión de la bombilla LED (V). Si es necesario, podemos retirar con cuidado la bombilla actual y leer la información necesaria. Además del casquillo, tendremos en cuenta la forma y el tamaño de la bombilla LED para que quepa en la lámpara.
3. ¿Cuánta luz necesitamos de una bombilla LED?
Para saber cuánto debe brillar una bombilla —más concretamente, cuánta luz debe producir—, nos guiamos por el indicador de luminosidad, el llamado flujo luminoso, expresado en lúmenes (lm). Las modernas fuentes de luz LED suelen tener una mayor luminosidad, incluso con una potencia menor que las bombillas clásicas. Por lo tanto, basarse únicamente en la potencia (W) a la hora de elegir una bombilla no es del todo ideal, por lo que es importante conocer también la luminosidad. Cuanto mayor sea el valor en lúmenes, mayor será la luminosidad. Y si queremos elegir la fuente de luz perfecta, también debemos tener en cuenta el ángulo de emisión, es decir, el ángulo bajo el cual la luz se proyecta en el espacio. No buscamos lo mismo en una lámpara de techo que en una lámpara de mesa.
2. ¿En qué espacio queremos utilizar la bombilla LED?
Cada habitación de la casa tiene sus propias características y debería tener su propia temperatura de color. Este criterio se denomina técnicamente «temperatura de color» y se expresa en kelvin (K). En términos sencillos, el color se divide en tres tipos básicos de blanco.
4. ¿Qué grado de fidelidad y realismo queremos que tengan los colores?
La fidelidad cromática se expresa mediante un valor denominado CRI o Ra. En aquellos casos en los que el color sea importante, recomendamos elegir una bombilla con un valor de CRI (Ra) más alto. Las bombillas LED modernas tienen un valor de 80 o más, por lo que la reproducción del color es fiel y realista. Con un valor de 0, no somos capaces de distinguir ningún color. Con un valor de 100, los colores son totalmente naturales. En las próximas semanas podrás leer aquí más datos interesantes y detalles al respecto.